Puntos Clave

  • Mega-espacio en el Golfo: Motif Interiors entrega 22.000 m² de coworking de inspiración japonesa en Reem Mall, Abu Dabi.
  • Industrious en Asia: La marca premium rebautiza The Great Room en Bangkok (Gaysorn Tower y Park Silom) y abre dos nuevas sedes en Tailandia, consolidando su red global.
  • San Francisco impulsada por la IA: 31 nuevas ubicaciones de coworking se suman al mercado de San Francisco, arrastradas por la explosión de las empresas de inteligencia artificial.

El coworking ya no es una moda: es infraestructura

Hubo un tiempo en que el coworking era la respuesta hipster a la crisis de los open spaces corporativos. Esa etapa quedó atrás. Lo que está ocurriendo en 2026 es otra cosa: el trabajo compartido se ha convertido en infraestructura urbana, en activo inmobiliario estratégico y, en algunos mercados, incluso en motor de desarrollo económico. Las noticias de las últimas semanas lo dejan claro, desde Abu Dabi hasta Tokio, pasando por Bangkok y San Francisco. Quien todavía no lo ha entendido, probablemente sigue defendiendo su cubículo con la planta de cactus sobre el escritorio.



Coworking 2026: da Abu Dhabi a San Francisco, il lavoro ... - Foto 1

Empecemos por el Golfo, donde las cosas se hacen siempre a lo grande, a menudo a lo grandísimo. Motif Interiors, estudio emiratí de diseño y construcción, acaba de entregar Centrum Spaces en Abu Dabi: veintidós mil metros cuadrados de espacio coworking enclavados en el Reem Mall, con una estética que guiña el ojo al minimalismo japonés. Veintidós mil metros. Para hacerse una idea: es aproximadamente tres veces la superficie de un campo de fútbol reglamentario, transformada en hot desks, salas de reuniones, lounges y, probablemente, algún rincón meditativo con la luz perfecta para los reels de Instagram. El proyecto no es un mero ejercicio de estilo: posiciona a Abu Dabi como polo de atracción para nómadas digitales y empresas en expansión en la región MENA, en un momento en que los Emiratos trabajan intensamente para diversificar su economía más allá del petróleo. Un coworking de 22.000 m² en un mall de lujo es, a todos los efectos, una declaración geopolítica disfrazada de escritorio compartido.

San Francisco: la IA también manda en las oficinas



Coworking 2026: da Abu Dhabi a San Francisco, il lavoro ... - Foto 2

Al otro lado del mundo, San Francisco vive un segundo renacimiento del coworking que nadie había anticipado con esta intensidad. El mercado ha absorbido 31 nuevas ubicaciones a lo largo del último ciclo, y el principal motor tiene un nombre preciso: la inteligencia artificial. Las startups de IA se multiplican en la Bay Area a una velocidad que vuelve obsoleto cualquier contrato de arrendamiento tradicional. Crecen, se redimensionan, pivotan, son adquiridas. Necesitan espacios que se adapten a ellas, y no al revés. El coworking es la respuesta natural a esta inestabilidad estructural, y los operadores lo saben perfectamente. WeWork, que parecía destinada a convertirse en un caso de estudio en las escuelas de negocios de todo el mundo por las razones equivocadas, sigue ahí, reclamando cuota de mercado en la ciudad que más que ninguna otra encarna la volatilidad del sector tecnológico. La lección es sencilla: cuando la economía se mueve rápido, los espacios fijos se convierten en un lujo que muy pocos pueden permitirse.

Industrious se come el mercado asiático, un rebranding a la vez



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En Asia, el movimiento más significativo lleva el nombre de Industrious. El operador estadounidense de espacios de trabajo premium ha anunciado el rebranding de las dos sedes de The Great Room en Bangkok, concretamente en Gaysorn Tower y Park Silom, dos direcciones que en el mercado tailandés equivalen a decir "vamos en serio". No se trata únicamente de cambiar el rótulo: significa integrar esos espacios en la red global de Industrious, con todo lo que ello implica en términos de acceso, estándares de servicio y conectividad para los clientes corporativos internacionales. Al mismo tiempo, la misma fuente nipona señala la apertura de dos sedes adicionales en el mercado tailandés, confirmando que la estrategia asiática de Industrious no es un experimento, sino una expansión sistemática en el segmento premium del Sudeste Asiático. Un mercado que, entre el turismo de negocios, la diáspora de expatriados y el crecimiento de las economías locales, representa uno de los frentes más calientes para quienes quieren escalar en el coworking internacional.

Tokio y Zúrich: construir para un futuro que aún no existe



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Desde Japón llega una señal diferente, más silenciosa pero no menos relevante. En Musashino, en el área metropolitana de Tokio, toma forma un nuevo ecosistema dedicado a las startups, construido en torno a una alianza cuádruple que aspira a actuar como acelerador de la innovación en la región. El modelo es el del coworking como catalizador, no como simple proveedor de escritorios. Es la versión japonesa de un formato que en Europa y Estados Unidos ya ha demostrado funcionar: reúne espacio físico, mentoría, capital y red de contactos, y obtienes algo que vale mucho más que la suma de sus partes.



En el plano de la reflexión estratégica, dos voces merecen atención. Pauline Roussel de Coworkies y Beyond Space sigue cartografiando la disolución del concepto de oficina fija en favor de ecosistemas híbridos compuestos por hubs creativos, infraestructuras móviles y entornos digitales integrados. Una visión que, tras la pandemia, ha pasado de ser una provocación intelectual a convertirse en hoja de ruta operativa para muchos operadores. Y luego está Johannes Eisenhut de Senn, promotor suizo que ha dicho algo tan incómodo como cierto: «No construimos para lo que es contemporáneo». Edificar espacios adaptables a escenarios todavía indefinidos es el desafío más difícil del sector inmobiliario comercial. Quien lo logre, dentro de diez años seguirá teniendo algo que arrendar. Los demás tendrán unos problemas muy bien decorados que gestionar.

Se espera que el mercado global del coworking supere los 40.000 millones de dólares en valor antes de 2030, con el segmento premium y el corporativo como principales vectores de crecimiento. Bangkok, Abu Dabi y San Francisco ya están escribiendo esa trayectoria.