Puntos Clave
- Desempleo juvenil global: la tasa sube al 12,4%, equivalente a 67 millones de jóvenes entre 15 y 24 años sin trabajo según la OIT.
- Fenómeno NEET: 257 millones de jóvenes (el 20% de la población juvenil mundial) no trabajan, no estudian ni se forman, con un incremento de 9 millones respecto a 2023.
- Riesgo de automatización: el 6,1% de los empleos ocupados por jóvenes está expuesto a la sustitución mediante inteligencia artificial, con un impacto potencial sobre 5,6 millones de puestos.
El informe de la OIT y las cifras de la crisis
La tasa de desempleo juvenil mundial alcanzó el 12,4% en 2025, según el último informe de la Organización Internacional del Trabajo. La cifra corresponde a 67 millones de personas entre 15 y 24 años sin empleo. El dato más crítico, sin embargo, se refiere a los llamados NEET —jóvenes que no trabajan, no estudian ni se forman—, que ascienden a 257 millones, equivalente al 20% de la población juvenil global. La cifra ha crecido en 9 millones respecto a 2023.

El deterioro afectó a 8 subregiones de 11 entre 2023 y 2025, sin distinción entre economías de ingresos altos, medios o bajos. En 105 de 193 países monitoreados, los jóvenes disponen hoy de menos oportunidades laborales que hace dos años. La comparación con la población adulta amplifica el desequilibrio: la tasa de desempleo general descendió al 3,6%, elevando la proporción entre desempleo juvenil y adulto a 3,4 a 1, el nivel más alto registrado en los últimos años.
Las zonas más afectadas
Norte de África y los Estados Árabes registran las tasas más severas, con 22,6% y 26,2% respectivamente. En Libia el desempleo juvenil se acerca al 50%, en Jordania supera el 40%. La OIT describe esta condición como "waithood": una prolongación forzada de la búsqueda de empleo que retrasa el matrimonio, la independencia habitacional y la participación cívica.
En Norteamérica la tasa pasó del 8,3% en 2023 al 9,8% en 2025. En Europa septentrional, meridional y occidental el desempleo juvenil se sitúa en el 15%, con 20 de 29 países empeorando. En Italia la tasa de empleo total se mantiene estancada en el 67,1%, el último puesto de la Unión Europea.

En el África subsahariana el dato oficial, 8,4%, es inferior a la media mundial pero esconde una realidad distinta: casi nueve de cada diez jóvenes trabajadores operan en la economía informal, sin contratos ni protección social. De 304 millones de jóvenes trabajadores africanos, 104 millones viven en pobreza extrema según los estándares internacionales de referencia.
El impacto de la inteligencia artificial
La OIT estima que el 6,1% de los empleos actualmente ocupados por jóvenes entre 15 y 29 años se encuentra dentro de las categorías más expuestas a la automatización, particularmente en funciones de secretaría, administración y apoyo. Una reducción de solo el 10% de estos empleos supondría la pérdida de 5,6 millones de puestos, concentrados sobre todo en los países de ingresos elevados. Los jóvenes con educación superior resultan más expuestos al riesgo de sustitución que sus pares con niveles formativos inferiores, invirtiendo la asociación tradicional entre educación y seguridad laboral.
La brecha de género
Más de dos tercios de los 257 millones de jóvenes NEET son mujeres. La tasa NEET femenina global es del 27,4%, más del doble que la masculina, que se mantiene en el 13,1%. En los Estados Árabes el desempleo juvenil femenino supera en un 80% al masculino. Las responsabilidades de cuidado no remuneradas y las barreras estructurales continúan excluyendo a millones de jóvenes mujeres del mercado laboral.

La posición de la OIT
El director general de la organización, Gilbert F. Houngbo, declaró que un crecimiento económico resiliente y tasas de desempleo general estables no deben ocultar la persistencia de pobreza, informalidad y exclusión entre cientos de millones de trabajadores. Los datos del informe colocan el tema del empleo juvenil en el centro de las próximas agendas de política económica internacional, mientras la expansión de la automatización introduce una variable adicional destinada a incidir sobre las trayectorias laborales de los próximos años.
